miércoles, 19 de noviembre de 2014

Taller 3 Cooperativismo

COOPERATIVISMO COMO ALTERNATIVA EMPRESARIAL AL PROBLEMA LABORAL


Jorge Abello Gual*
Resumen
El cooperativismo busca asociar personas con el fin de buscar un interés social en común. La rigidez del régimen laboral colombiano ha permitido la utilización de figuras como el cooperativismo para sustraer a los empleadores del cumplimiento de las obligaciones laborales transformándolos en contratos civiles de servicio. Frente a la creciente tensión existente, la Corte Constitucional ha señalado que constituye vulneración al derecho de asociación y del trabajo
cuando el empleador coacciona a los trabajadores a constituir cooperativas entre el/os para evadir los compromisos laborales. Palabras claves: Cooperativismo, derecho al trabajo, contrato de trabajo.
Una de las grandes problemáticas que tiene el país desde el punto de vista social es el desempleo, aspecto que repercute incidentalmente y eficazmente en otros problemas marginales, como son la violencia, la desigualdad, la falta de oportunidades y el subdesarrollo. El desempleo es uno de los factores determinantes en la economía y en los aspectos sociales de la población y que los gobiernos deben combatir enérgicamente para garantizar la estabilidad del Estado en general; sin embargo, esta problemática en nuestro país es tan compleja que las estrategias que plantean los gobiernos muchas veces sólo quedan como estandartes en las campañas electorales y que no se ejecutan al momento de llegar al poder, o que ejecutándose, no constituyen una verdadera respuesta al problema que pretenden resolver, por lo cual se convierten en simples«paños de agua fría» para una bomba de tiempo que amenaza con explotar.
Ahondando un poco en el problema laboral de nuestro país, es preciso mencionar el clamor de los abogados laboralistas colombianos y de todo el gremio de empresarios, trabajadores y sindicalistas, pidiendo reformas
COOPERATIVISMO COMO ALTERNATIVA EMPRESARIAL AL PROBLEMA LABORAL
FUNDAMENTOS DE ECONOMÍA
polarizadas que sólo reflejan soluciones a problemas particulares de la parte a la cual representan. Si bien es cierto que el Código Sustantivo de Trabajo tiene una marcada línea proteccionista hacia al trabajador, y reconoce una extenuante carga para los empleadores y esencialmente para el sector productivo, tampoco es cierto que con tantos beneficios y prerrogativas que se les conceden a los trabajadores no se ha podido con ceder al ser humano un trato y unas condiciones de vida más dignas.
Por tanto se crean una serie de principios y fundamentos realmente válidos para sustentar las dos posiciones contrarias, que enriquecen el debate político, pero que al mismo tiempo las vuelven inconciliables, porque ambas tienen la razón, y cada una puede mantener su tesis, sin que ésta deje de ser cierta en la realidad.
De tal forma que si la batalla jurídica en los juzgados favorece a los trabajadores por las mismas prerrogativas que les otorga la Ley y por la estigma social de ser la parte débil, la batalla política es ganada por los gremios y las empresas poderosas, que usan el poder económico para impulsar reformas a las leyes poco favorables a los trabajadores.
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Viendo un panorama laboral tan polarizado, de intereses opuestos que promueven movimientos sindicales que con grandes exigencias llevan a las empresas a la quiebra y, por otro lado, viendo empleadores con concepción de terratenientes que no han superado su mentalidad de eslavistas, es necesario conseguir verdaderas alternativas legales que ayuden a superar el problema del desempleo, que en vez de dividir a los sectores participantes en la economía, los una en un sólo propósito, para alcanzar el progreso y, sobre todo, superar concepciones erradas que vuelven al trabajo un problema y no una solución.
De tal forma que con este trabajo busco mostrar una propuesta práctica del cooperativismo como solución al problema del trabajo y dar una alternativa a un problema laboral. Teniendo en cuenta que la cooperativa es una forma asociativa que se maneja con otra mentalidad que es el interés social, contrario al ánimo de lucro, sin dejar por fuera el perfil empresarial, parte esencial de todo ser humano y factor determinante en una economía de mercado.
¿Cómo puede el cooperativismo superar los problemas laborales? El cooperativismo puede superar los problemas laborales siempre y cuando una cooperativa se forme con personas conscientes de que no pueden haber discriminación en trato y en beneficios hacia algún asociado, sin una justificación racional y netamente necesaria, que afiance la unión y no la discriminación. Este principal y esencial propósito delas cooperativas emana de su estructura funcional, que surge desde la Ley que autoriza su creación, y que crea una utopía que debe ser llevada a la práctica por sus miembros. De manera que al afianzarse la unión, la igualdad y la solidaridad en el trabajo a través de una estructura jurídica hecha para fines diferentes, debe erradicarse gran parte del conflicto: la discriminación'.
Por otra parte, la cooperativa está formada en su mayor parte por asociados y no por trabajadores, y como tales se crea el sentido depertenencia, que estimula al ser humano a proteger su propiedad, a lo que lo beneficia en general, a un asunto suyo y no de otro. El acuerdocooperativo y la estructura del cooperativismo fueron creados para evitarla displicencia de cuidar lo ajeno; a cambio de esto, estimula y cultiva el interés por trabajar por lo suyo y junto con lo anterior, la estructura del cooperativismo propende la retribuir el trabajo en un beneficio equitativo para sus asociados; por tanto, no sólo alguien trabaja por algo que es de su propiedad, sino que lo hace para algo que le reporta un beneficio, representado en algún bien o servicio, lo cual no sucede en la empresa común, ya que el beneficio se limita al sueldo.
2. ESTRUCTURAS VIABLES PARA UNA COOPERATIVA
DE TRABAJO ASOCIADO
El asunto no deja de tener complicaciones desde la óptica sistemática de todo lo que hay en la legislación que regula el tema de las cooperativas y lo nuevo que existe en este momento sobre la regulación de la economía solidaria, que implementó este tipo de terminología aparentemente por el léxico manejado por la Carta Política. Sin embargo, algunos autores del cooperativismo afirman enfáticamente que si bien se puede entender que el cooperativismo hace parte de la economía solidaria, no deben entenderse como sinónimos, en el sentido que el cooperativismo no es la única forma de expresión de la economía solidaria, ni esta última tampoco abarca a plenitud el tema del cooperativismo (ya que sigue manteniéndose como una estructura independiente a pesar de que el sector solidario haya absorbido algunas de sus instituciones y modificado algunas de sus Normas), por lo cual debe existir armonía entre estos dos términos, pero no unidad.
Debe advertirse de antemano que la misma estructura de las cooperativasde trabajo asociados es de mucho cuidado, en el sentido que gremialmente son consideradas como forma desleal de competencia a otro tipo de empresas y a los mismos trabajadores, quienes ven en este tipo de estructuras un posible reemplazo de sus respectivos departamentos o secciones para las cuales laboran. Y que desde el punto de vista jurídico son miradas con malos ojos por los jueces y ciertos abogados laboralistas, quienes consideran a las cooperativas de trabajo asociado como un peligro que pone en riesgo la existencia del contrato de trabajo y todas sus prerrogativas, y las defienden como una forma por medio de la cual los empleadores se sustraen de sus obligaciones laborales,disfrazando a los trabajadores como miembros de una cooperativa de trabajo asociado y en verdad, las cooperativas tienen bien ganada esa reputación, ya que si bien es cierto pueden concebirse como reemplazo de trabajadores o una fórmula jurídica para extraerse de cumplir con obligaciones laborales, hay que señalar que el mal uso y el abuso del derecho a que se ha llegado con su implementación de manera irregular y deshonesta, es lo que crea la desconfianza en este tipo de asociaciones y al desprestigio de
las mismas, ya que gran parte de estas cooperativas son desarticuladas por los jueces en procesos laborales en los que se descubre que su creación no tiene los fines que requiere la Ley, sino fines como el de ocultar y camuflar los contratos de trabajo.
Sin embargo, esta situación no puede verse de manera absoluta, porque de ser así no existiría este tipo de organizaciones; además, sería, en cierta forma, ignorar que existen muchas cooperativas de trabajo asociado en el país y que funcionan de manera eficiente. Por otra parte, no se puede olvidar que la cooperativa de trabajo asociado no es sino otra alternativa de solución eficaz, como se quiere determinar en este trabajo, y que, naturalmente, como alternativa debe brindar una serie de ventajas que no proporciona la relación laboral, como son el sentido de pertenencia, que ya han sido anteriormente reseñado, pero además hay una muy importante, la auto gestión, es decir, la independencia para regular su trabajo y su igualdad de condiciones determinadas en un contrato que no implica un manifiesto poder de subordinación, como en una relación laboral.
Para tal efecto, hay que aclarar que si una cooperativa de trabajo asociado quiere constituirse como una alternativa debe, en primera instancia, cumplir con todos los requisitos legales para su conformación y llevar a la práctica en su funcionamiento los fines y requisitos que la Ley determine para el ejercicio de su propósito social, que no es otro que el de vincular el trabajo personal de sus asociados y sus aportes económicos para la producción de bienes, ejecución de obras o la prestación de servicios en forma autogestionaria.
Por lo tanto, si una cooperativa de trabajo asociado se encuentra de tal manera constituida y funciona como lo prevén las leyes, los jueces deben abstenerse de encaminar sus providencias en su contra, ya que ellos mismos se encuentran «bajo el imperio de la Ley» y no deben atacar de manera abusiva una institución legítima como son las cooperativas de trabajo asociado, que además cuentan con una protección reforzada proveniente de la misma Carta, que establece en varios de sus articulados y especialmente en el 333, el fomento a la economía solidaria.
Creo que con todo los fundamentos constitucionales con que cuenta el sector solidario, al que hace parte el sector cooperativo, una cooperativa de trabajo asociado debería tener mejor consideración por parte de los jueces. Es decir, si la Constitución propugna la democratización de la propiedad privada, la democratización del trabajo y el fomento a la economía solidaria, y si una cooperativa de trabajo asociado es una de las formas para alcanzar tales fines constitucionales, los jueces deberían romper un poco con ese tipo de paradigmas, corno es el de que dichas cooperativas representan tan sólo una forma de evadir las obligaciones laborales, y darle paso a una ideología que busca que los obreros se conviertan en trabajadores de su propia empresa, es decir, en empresarios de su propia actividad.
Con respecto a lo anterior es conveniente analizar que ese cambio de ideología es necesario y determinar el principio general del derecho que trata sobre el abuso del derecho corno garante que propenda a un mejor desarrollo de esa transición. De forma que los jueces encuentren en este principio de derecho una prenda de garantía flexible que no los parcialice y que dependiendo de los casos puestos a su decisión, puedan hacer un buen análisis jurídico que busque sopesar tanto el derecho al trabajo corno el derecho de asociación solidaria.
3. ANÁLISIS Sistémico DE LA LEGISLACION
DEFINICION
Art. 4, Ley 79/88: «Es Cooperativa la empresa asociativa sin ánimo de lucro, en la cual los trabajadores o los usuarios, según el caso, son simultáneamente los aportantes y los gestores de la empresa creada con objeto de producir o distribuir conjunta y eficientemente bienes o servicios para satisfacer las necesidades de sus asociados y de la comunidad, en general,.
En esta definición de cooperativa podemos observar cuatro aspectos importantes:
a) La cooperativa se considera una empresa, es decir que se puede entender
corno empresa lo que define el Código de Comercio corno tal: Art. 25. «Se entenderá por empresa toda actividad económica organizada para la producción, transformación, circulación, administración o custodia de bienes, o para la prestación de servicios. Dicha actividad se realizará a través de uno o más establecimientos de comercio».
REVISTA DE DERECHO, UNIVERSIDAD DEL NORTE, 23: 322-340, 2005
Tal apreciación también se puede determinar de la misma Ley 79/88, que en el último inciso de su Art. 3 dispone: «Toda actividad económica, social o cultural puede organizarse con base en el acuerdo cooperativo».
b) Se dice que una cooperativa es una empresa sin ánimo de lucro, y esta característica determina que las utilidades que obtenga no deben repartirse entre sus asociados y que, al mismo tiempo, en el momento de su liquidación el capital social tampoco sea repartido. Su excedente debe ser destinado a la prestación de servicios de carácter social, al crecimiento de sus reservas y fondos, y a reintegrar a sus asociados parte de los mismos en proporción al uso de los servicios o a la participación del trabajo de la empresa, sin perjuicio de amortizar sus aportes y conservados en su valor real.
Eso es lo que se debe tener como mínimo para ser una empresa sin ánimo de lucro. Pero este concepto requiere de mayores precisiones, en el sentido que si bien es esencial que en una empresa cooperativa no sean repartidas las utilidades, para evitar la distorsión en sus fines y en sus fundamentos axiológicos (como son la democratización de la propiedad y la solidaridad), sin embargo, es elemental que siendo una empresa, una cooperativa no maneje los principios económicos para poder competir en el mercado y poder subsistir como tal. Es decir que el hecho de ser sin ánimo de lucro no significa que una empresa cooperativa debe renunciar a percibir utilidades por los bienes y servicios que produzca, ya que es natural que toda empresa se esfuerce por subsistir, por ser eficiente y aspire a conseguir los recursos que necesita para seguir desarrollando su actividad. Así lo ha afirmado la Corte Constitucional:
En el caso colombiano, el concepto de ausencia de ánimo de lucro se mantiene explícito en la normativa que rige el sistema cooperativo, que lo consagra de manera expresa en la legislación básica contenida en la Ley 79 de 1988; sin embargo, el mismo no es radical y excluyente, pues si bien hace parte de las definiciones de «acuerdo cooperativo» y de cooperativa, Artículos 3 y 4 demandados parcialmente por el actor, ello no puede entenderse como una restricción, que impida a las organizaciones cooperativas realizar actos
mercantiles como se señaló anteriormente, los cuales se realizan dentro del marco señalado por la Carta Política, ya que de otra forma no podrían funcionar adecuadamente, al margen de los fines que cumplen como empresas que si bien tienen objetos propios necesitan realizar actos civiles y mercantiles para participar en la vida económica, jurídica y social.
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Se reitera pues, que el legislador no les ha vedado la posibilidad de ejecutar actos mercantiles, necesarios en la dinámica de cualquier empresa moderna, y mucho menos que tal restricción se origine en el ordenamiento superior, en el cual no existe disposición alguna que así lo prevea.
3 La consecución de las utilidades en una cooperativa es esencial para que ésta pueda seguir funcionando corno empresa, además de ser el medio por el cual la cooperativa puede ampliar la prestación de los servicios a sus asociados y mejorar la calidad de éstos, y esto con dos propósitos elementales: El primero es para fundamentar la razón de sus existencia, haciendo que sus asociados, al ver la buena prestación de los servicios, reconozcan a la cooperativa corno una necesidad para mantener su calidad de vida y una forma de satisfacer sus necesidades.
y el segundo es el poder conseguir más afiliados y ampliar su cobertura en la prestación de sus servicios; es decir, lograr el crecimiento de la empresa y propugnar una economía de gran escala que puede ser más ventajosa.
La misma Ley 79/88 reconoce en su articulado que las cooperativas obtengan utilidades; lo único en que hace énfasis es en el destino que éstas deben tener:
Que destine sus excedentes a la prestación de servicios de carácter social,
al crecimiento de sus reservas y fondos, y a reintegrar a sus asociados
parte de los mismos en proporción al uso de los servicios o a la participación
del trabajo de la empresa, sin perjuicio de amortizar sus aportes y conservarlos en su valor real.
Según lo anterior, hay que resaltar que el reintegro de los excedentes a sus asociados en proporción al uso de los servicios o a la participación del trabajo de la empresa, es un aspecto dentro de una empresa cooperativa que debe estar bien estipulado en los estatutos, previendo, de esta manera, el gran valor de éstos dentro de la organización cooperativa, no dejando aliado los principios que rigen el acuerdo cooperativo y que evitan sus distorsión.


Realizar un breve escrito sobre el cooperativismo teniendo en cuenta los siguientes parámetros:
a.- Breve Reseña histórica
b.- Concepto y simbología
c.- Constitución jurídica de una cooperativa.
d.- Principios del cooperativismo
e.- Clases de Cooperativas
f.- Distribución de excedentes
g.- Liquidación de una cooperativa
h.- Conclusiones
TALLER 3
FUNDAMENTOS DE ECONOMÍA

Nota: Realice el anterior taller y entregar al tutor hasta el 15 de mayo 11:59 p.m.

Taller 2 Fución Oferta Y Demanda


Nota: realice el anterior taller y entregar a su tutor hasta el 15 de Mayo 11:59 p.m.

viernes, 31 de octubre de 2014

Generalidades

FUNDAMENTOS DE ECONOMÍA



INTRODUCCION
Partiendo de la concepción de la economía, como una ciencia social, nos dice entonces que utiliza el método científico es decir la investigación y los diferentes pasos que conllevan al establecimiento de una ley o de una teoría. Al igual que desde el punto de vista social nos manifiesta que la economía es una ciencia abierta, donde no solamente se ve al individuo y su entorno económico, sino también la relación económica entre los diferentes agentes económicos participativos en una sociedad de consumo.
Es por lo tanto que se estudia en forma dinámica, la producción, distribución y consumo de bienes y servicios para satisfacer las necesidades del individuo y su colectividad, además de las relaciones entre las empresas y las familias, además del Estado como ente regulador de la economía con miras al desarrollo económico del país, mediante políticas monetarias y fiscales.
Como objetivo fundamental dentro de todo proceso económico, está el de la conservación de los recursos con miras a evitar el agotamiento de los recursos y que conlleva al la escases de los mismos, constituyéndose como uno de los grandes problemas económicos., no solamente a nivel de estado, sino a nivel mundial. Por lo tanto se habla entonces del uso eficiente y racional de los recursos entre ellos, la tecnología, con el fin de reducir costos y maximizar utilidades, adema de concebir la productividad y de llegar a la excelencia.
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Fundamentos - semana 1

Lectura: explicación
* Definición de economía
* Concepto de escasez
* Economía positiva y economía normativa
La Economía es una ciencia que estudia la forma como el hombre utiliza unos recursos escasos para producir bienes y servicios y distribuirlos entre la sociedad para su consumo a fin de satisfacer necesidades. La escasez se relaciona con el concepto de las necesidades, pues, en la medida que las necesidades del ser humano son ilimitadas, los recursos se hacen escasos parallegar a cubrirlas todas.
La Economía es una ciencia muy antigua, pues siempre en el mundo, se ha hablado de ella. Como ciencia se ha encargado de estudiar la forma como se pueden distribuir unos recursos que se consideran escasos en la medida que las personas cuentan con un conjunto de necesidades que son ilimitadas. De ahí la relación entre eficiencia y escasez, pues, la idea es optimizar esos recursos que se consideran escasos, para lograr cubrir el mayor numero de necesidades entre la población
Escuelas de pensamiento económico.

La Economía tiene una ramificación muy amplia. Existe un gran número de disciplinas que le acompañan entre las que se pueden contar: la microeconomía,la macroeconomía, la economía internacional, el sistema de moneda y banca, lapolítica económica, entre otras. Se trata de analizar no solamente el comportamiento de las unidades económicas individuales al interior de un país, sino también de todas las variables que funcionan en conjunto, así como, de las relaciones que sostiene el país con el resto del mundo. 

Conceptos Básicos.
La economía es una ciencia que se ocupa de estudiar cómo las sociedades administran unos recursos escasos (siempre limitados) con el objetivo de producir unos bienes y unos servicios y distribuirlos para su consumo entre los miembros de la sociedad. En todas las sociedades hay que cubrir una serie de necesidades que se consiguen mediante la actividad productiva. En una economía las decisiones que se deben tomar son: -Qué producir -Cómo producir -Para quién producir Hay muchas formas de resolver estas cuestiones, pero en la gran mayoría de las sociedades actuales se organiza alrededor del mercado. Sin embargo, hay sociedades que se basan en la economía planificada, como puede ser China, Corea del Norte o Cuba. El método.- La economía es una ciencia que se caracteriza por tener un método. En primer lugar se estudia el comportamiento de los individuos, que llamaremos agentes económicos y que pueden ser los consumidores o los productores. Después analizaremos el comportamiento global de la economía. Estas dos partes se conocen con el nombre de microeconomía y macroeconomía, respectivamente. Microeconomía: se encarga de estudiar de qué forma toman las decisiones las empresas y los individuos. Ejemplos: -Los precios de los productos alimentarios se han reducido durante el último trimestre en la Unión Europea. -El aumento del precio del petróleo ha incrementado el precio de la gasolina. Macroeconomía: estudia los fenómenos que afectan al conjunto de la economía. Ejemplos: -La tasa de inflación de la economía española ha aumentado con la llegada del euro. -El paro en Cataluña es inferior a la media del resto de España. 2. Los factores productivos En esta unidad didáctica le explicaremos qué son los factores productivos y cómo intervienen en la actividad productiva de las sociedades, pero antes debemos hacer una distinción entre bienes de consumo y bienes de capital. Los bienes de consumo: son aquellos destinados a cubrir las necesidades inmediatas, como por ejemplo la ropa o la comida. Los bienes de capital: son aquellos bienes que renunciamos a consumir en el presente a cambio de consumir más bienes en el futuro, por ejemplo comprar una casa. Los bienes de capital son una inversión. Retomando la idea del e-mail anterior, vemos que las sociedades parten de la idea de que los recursos son inferiores a las necesidades. El hecho de que los recursos sean escasos no es un problema tecnológico sino que esas necesidades individuales son ilimitadas y por eso no se pueden llegar a cubrir. Los límites en la producción los ponen los factores productivos que son limitados. A continuación le explicamos cuáles son: Recursos naturales: todo aquello que aporta la naturaleza en el proceso productivo, por ejemplo, tierra, minerales, agua. Puede dividirse en dos variantes: -los renovables que se pueden utilizar en el proceso productivo de forma reiterada. Ej: energía solar, eólica. -no renovables: se agotan al utilizarlos en el proceso productivo. Ej: los peces, la madera. El trabajo: se trata del tiempo y las capacidades intelectuales que las personas dedican y pueden dedicar a las actividades productivas. 3. El capital: hace referencia a los bienes producidos para producir otros bienes. 3. El mercado En una economía de mercado los precios de los productos los fija la oferta y la demanda, nombres que se refieren al comportamiento de los agentes económicos cuando se relacionan en el mercado. La demanda es de los agentes consumidores y la oferta de los agentes que producen. La demanda.- Es lo que nos relaciona el precio de un producto con la cantidad de este bien que los consumidores están dispuestos a comprar. La demanda de mercado de un producto no es más que la suma de todas las demandas individuales del producto. Factores determinantes de la demanda.- son aquellas cuestiones que condicionan el deseo y la capacidad de los consumidores y que determinan cuál será su curva de demanda. Veamos: Preferencias y gustos: vienen determinadas por la sociedad, el consumo, las modas y los hábitos. Muchas veces no tenemos muy claros cuáles son nuestros gustos y es aquí donde entra en juego la publicidad. La renta del consumidor: cuanto más alta es la renta más bienes son demandados. Existencia y precio de bienes sustitutivos y complementarios: hay bienes que tienen una relación de sustitución y pueden llegar a cubrir la misma necesidad. En este caso, cuando tenemos dos bienes sustitutivos, lo que pasa es que cualquier variación en el precio de uno de ellos afecta a la demanda del otro. Ejemplo: si sube el precio de los coches, la demanda de transporte público subirá. Hay otros bienes que para consumir uno necesitas de otro. Por ejemplo, un bien complementario del coche es la gasolina. Por eso, cuando aumenta el precio de la gasolina bajará la demanda de los coches. En un mercado en el que coinciden las expectativas de los consumidores y de los productores se establece un precio de equilibrio. Si no varía la oferta ni la demanda es un precio estable. Si el precio es más alto que el precio de equilibrio se produce una situación de excedente porque hay una parte de la producción que no se vende y por lo tanto les cuesta dinero a las empresas. Si en un mercado el producto se vende a un precio más bajo que el precio de equilibrio se produce una situación de escasez en el mercado, hay consumidores dispuestos a pagar el precio del producto, pero muchos se quedan sin él por la falta de existencias. Esto ocurre muchas veces con las entradas de conciertos. 6. Los fallos del mercado Los mercados perfectamente competitivos tienen una serie de características que vamos a ver a continuación: -Los consumidores y productores son precio aceptantes. -Los agentes económicos tienen información perfecta. -Entrada libre para consumidores y productores, es decir, hay libertad en las importaciones y en las exportaciones. -Bienes homogéneos y consumidores idénticos: esto se refiere a que en el mercado las diferencias entre los productos de una empresa u otra son muy pequeñas. Para romper con la homogeneidad las empresas utilizan las marcas. Tipos de fallos.- En el momento en el que no se dan estas características se producen los fallos del mercado, que son aquellas situaciones en las que el mercado por si solo no consigue obtener los mejores resultados. Veamos los fallos más
importantes: La información incompleta: si los agentes que participan en el mercado tienen una información incompleta, no podrán tomar decisiones eficientes. Muchas veces los consumidores no tenemos tiempo para investigar que marca nos conviene más y nos dejamos guiar por la publicidad. Competencia imperfecta y monopolio natural: son situaciones en las que las empresas tienen capacidad para influir en el precio de mercado, la más importante es el monopolio, donde una única empresa fija el precio que le permite obtener el máximo de beneficios. Ante esta situación el Estado puede adoptar varias posturas: -No hacer nada. -Nacionalizar los monopolios -Deja que la empresa tenga una propiedad privada y el Estado interviene de vez en cuando.
El estudio de la economía puede dividirse en dos grandes campos. La teoría de los precios, o microeconomía, que explica cómo la interacción de la oferta y la demanda en mercados competitivos determinan los precios de cada bien, el nivel de salarios, el margen de beneficios y las variaciones de las rentas. La microeconomía parte del supuesto de comportamiento racional. Los ciudadanos gastarán su renta intentando obtener la máxima satisfacción posible o, como dicen los analistas económicos, tratarán de maximizar su utilidad. Por su parte, los empresarios intentarán obtener el máximo beneficio posible.
El segundo campo, el de la macroeconomía, comprende los problemas relativos al nivel de empleo y al índice de ingresos o renta de un país. El estudio de la macroeconomía surgió con la publicación de La teoría general sobre el empleo, el interés y el dinero (1936), del economista británico John Maynard Keynes. Sus conclusiones sobre las fases de expansión y depresión económica se centran en la demanda total, o agregada, de bienes y servicios por parte de consumidores, inversores y gobiernos. Según Keynes, una demanda agregada insuficiente generará desempleo; la solución estaría en incrementar la inversión de las empresas o del gasto público, aunque para ello sea necesario tener un déficit presupuestario. 2. Historia del pensamiento económico Las cuestiones económicas han preocupado a muchos intelectuales a lo largo de los siglos. En la antigua Grecia, Aristóteles y Platón disertaron sobre los problemas relativos a la riqueza, la propiedad y el comercio. Durante la edad media predominaron las ideas de la Iglesia, se impuso el Derecho canónico, que condenaba la usura (el cobro de intereses abusivos a cambio de efectivo) y consideraba que el comercio era una actividad inferior a la agricultura. La economía, como ciencia moderna independiente de la filosofía y de la política, data de la publicación de la obra Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones (más conocida por el título abreviado de La riqueza de las naciones, 1776), del filósofo y economista escocés Adam Smith. El mercantilismo y las especulaciones de los fisiócratas precedieron a la economía clásica de Smith y sus seguidores del siglo XIX. 2.1. Mercantilismo El desarrollo de los modernos nacionalismos a lo largo del siglo XVI desvió la atención de los pensadores de la época hacia cómo incrementar la riqueza y el poder de los estados nacionales. La política económica que imperaba en aquella época, el mercantilismo, fomentaba el autoabastecimiento de las naciones. Esta doctrina económica imperó en Inglaterra y en el resto de Europa occidental desde el siglo XVI hasta el siglo XVIII. Los mercantilistas consideraban que la riqueza de una nación dependía de la cantidad de oro y plata que tuviese. Aparte de las minas de oro y plata descubiertas por España en el continente americano, una nación sólo podía
aumentar sus reservas de estos metales preciosos vendiendo más productos a otros países de los que compraba. El conseguir una balanza de pagos con saldo positivo implicaba que los demás países tenían que pagar la diferencia con oro y plata. Los mercantilistas daban por sentado que su país estaría siempre en guerra con otros, o preparándose para la próxima contienda. Si tenían oro y plata, los dirigentes podrían pagar a mercenarios para combatir, como hizo el rey Jorge III de Inglaterra durante la guerra de la Independencia estadounidense. En caso de necesidad, el monarca también podría comprar armas, uniformes y comida para los soldados. Esta preocupación mercantilista por acumular metales preciosos también afectaba a la política interna. Era imprescindible que los salarios fueran bajos y que la población creciese. Una población numerosa y mal pagada produciría muchos bienes a un precio lo suficiente bajo como para poder venderlos en el exterior. Se obligaba a la gente a trabajar jornadas largas, y se consideraba un despilfarro el consumo de té, ginebra, lazos, volantes o tejidos de seda. De esta filosofía también se deducía que era positivo para la economía de un país el trabajo infantil. Un autor mercantilista tenía un plan para los niños de los pobres: “cuando estos niños tienen cuatro años, hay que llevarlos al asilo para pobres de la región, donde se les enseñará a leer durante dos horas al día, y se les tendrá trabajando el resto del día en las tareas que mejor se ajusten a su edad, fuerza y capacidad”. 2.2. Fisiocracia Esta doctrina económica estuvo en boga en Francia durante la segunda mitad del siglo XVIII y surgió como una reacción ante las políticas restrictivas del mercantilismo. El fundador de la escuela, François Quesnay, era médico de cabecera en la corte del rey Luis XV. Su libro más conocido, Tableau Économique (Cuadro económico, 1758), intentaba establecer los flujos de ingresos en una economía, anticipándose a la contabilidad nacional, creada en el siglo XX. Según los fisiócratas, toda la riqueza era generada por la agricultura; gracias al comercio, esta riqueza pasaba de los agricultores al resto de la sociedad. Los fisiócratas eran partidarios del libre comercio y del laissez-faire (doctrina que defiende que los gobiernos no deben intervenir en la economía). También sostenían que los ingresos del Estado tenían que provenir de un único impuesto que debía gravar a los propietarios de la tierra, que eran considerados como la clase improductiva. Adam Smith conoció a los principales fisiócratas y escribió sobre sus doctrinas, casi siempre de forma positiva. 2.3. ESCUELA CLASICA Como cuerpo teórico coherente, la escuela clásica de pensamiento económico parte de los escritos de Smith, continúa con la obra de los economistas británicos Thomas Robert Malthus y David Ricardo, y culmina con la síntesis de John Stuart Mill, discípulo de Ricardo. Aunque fueron frecuentes las divergencias entre los economistas desde la publicación de La riqueza de las naciones (1776) de Smith hasta la de Principios de economía política (1848) de Mill, los economistas pertenecientes a esta escuela coincidían en los conceptos principales. Todos defendían la propiedad privada, los mercados y creían, como decía Mill, que “sólo a través del principio de la competencia tiene la economía política una pretensión de ser ciencia”. Compartían la desconfianza de Smith hacia los gobiernos, y su fe ciega en el poder del egoísmo y su famosa “mano invisible”, que hacía posible que el bienestar social se alcanzara mediante la búsqueda individual del interés personal. Los clásicos tomaron de Ricardo el concepto de rendimientos decrecientes, que afirma que a medida que se aumenta la fuerza de trabajo y el capital que se utiliza para labrar la tierra, disminuyen los rendimientos o, como decía Ricardo, “superada cierta etapa, no muy avanzada, el progreso de la agricultura disminuye de una forma
paulatina”. El alcance de la ciencia económica se amplió de manera considerable cuando Smith subrayó el papel del consumo sobre el de la producción. Smith confiaba en que era posible aumentar el nivel general de vida del conjunto de la comunidad. Defendía que era esencial permitir que los individuos intentaran alcanzar su propio bienestar como medio para aumentar la prosperidad de toda la sociedad. En el lado opuesto, Malthus, en su conocido e influyente Ensayo sobre el principio de la población (1798), planteaba la nota pesimista de la escuela clásica, al afirmar que las esperanzas de mayor prosperidad se escollarían contra la roca de un excesivo crecimiento de la población. Según Malthus, los alimentos sólo aumentaban adecuándose a una progresión aritmética (2-4-6-8-10, etc.), mientras que la población se duplicaba cada generación (2-4-8-16-32, etc.), salvo que esta tendencia se controlara, o por la naturaleza o por la propia prudencia de la especie. Malthus sostenía que el control natural era “positivo”: “El poder de la población es tan superior al poder de la tierra para permitir la subsistencia del hombre, que la muerte prematura tiene que frenar hasta cierto punto el crecimiento del ser humano”. Este procedimiento de frenar el crecimiento eran las guerras, las epidemias, la peste, las plagas, los vicios humanos y las hambrunas, que se combinaban para controlar el volumen de la población mundial y limitarlo a la oferta de alimentos.
La única forma de escapar a este imperativo de la humanidad y de los horrores de un control positivo de la naturaleza, era la limitación voluntaria del crecimiento de la población, no mediante un control de natalidad, contrario a las convicciones religiosas de Malthus, sino retrasando la edad nupcial, reduciendo así el volumen de las familias. Las doctrinas pesimistas de este autor clásico dieron a la economía el sobrenombre de “ciencia lúgubre”. Los Principios de economía política de Mill constituyeron el centro de esta ciencia hasta finales del siglo XIX. Aunque Mill aceptaba las teorías de sus predecesores clásicos, confiaba más en la posibilidad de educar a la clase obrera para que limitase su reproducción de lo que lo hacían Ricardo y Malthus. Además, Mill era un reformista que quería gravar con fuerza las herencias, e incluso permitir que el gobierno asumiera un mayor protagonismo a la hora de proteger a los niños y a los trabajadores. Fue muy crítico con las prácticas que desarrollaban las empresas y favorecía la gestión cooperativa de las fábricas por parte de los trabajadores. Mill representó un puente entre la economía clásica del laissez-faire y el Estado de bienestar. Acerca de los mercados, los economistas clásicos aceptaban la “ley de Say”, formulada por el economista francés Jean Baptiste Say. Esta ley sostiene que el riesgo de un desempleo masivo en una economía competitiva es despreciable, porque la oferta crea su propia demanda, limitada por la cantidad de mano de obra y los recursos naturales disponibles para producir. Cada aumento de la producción aumenta los salarios y los demás ingresos que se necesitan para poder comprar esa cantidad adicional producida. 2.4. MARXISMO La oposición a la escuela clásica provino de los primeros autores socialistas, como el filósofo social francés Claude Henri de Rouvroy conde de Saint-Simon, y el utópico británico Robert Owen. Sin embargo, fue Karl Marx el autor de las teorías económicas socialistas más importantes, manifiestas en su principal trabajo, El capital (3 vols., 1867-1894). Para la perspectiva clásica del capitalismo, el marxismo representó una seria recusación, aunque no dejaba de ser, en
algunos aspectos, una variante de la temática clásica. Por ejemplo, Marx adoptó la teoría del valor trabajo de Ricardo. Con algunas matizaciones, Ricardo explicó que los precios eran la consecuencia de la cantidad de trabajo que se necesitaba para producir un bien. Ricardo formuló esta teoría del valor para facilitar el análisis, de forma que se pudiera entender la diversidad de precios. Para Marx, la teoría del valor trabajo representaba la clave del modo de proceder del capitalismo, la causa de todos los abusos y de toda la explotación generada por un sistema injusto. Exiliado de Alemania, Marx pasó muchos años en Londres, donde vivió gracias a la ayuda de su amigo y colaborador Friedrich Engels, y a los ingresos derivados de sus ocasionales contribuciones en la prensa. Desarrolló su extensa teoría en la biblioteca del Museo Británico. Los estudios históricos y los análisis económicos de Marx convencieron a Engels de que los beneficios y los demás ingresos procedentes de una explotación sin escrúpulos de las propiedades y las rentas son el resultado del fraude y el poder que ejercen los fuertes sobre los débiles. Sobre esta crítica se alza la crítica económica que desemboca en la certificación histórica de la lucha de clases. La “acumulación primitiva” en la historia económica de Inglaterra fue posible gracias a la delimitación y al cercamiento de las tierras. Durante los siglos XVII y XVIII los terratenientes utilizaron su poder en el Parlamento para quitar a los agricultores los derechos que por tradición tenían sobre las tierras comunales. Al privatizar estas tierras, empujaron a sus víctimas a las ciudades y a las fábricas. Sin tierras ni herramientas, los hombres, las mujeres y los niños tenían que trabajar para conseguir un salario. Así, el principal conflicto, según Marx, se producía entre la denominada clase capitalista, que detentaba la propiedad de los medios de producción (fábricas y máquinas) y la clase trabajadora o proletariado, que no tenía nada, salvo sus propias manos. La explotación, eje de la doctrina de Karl Marx, se mide por la capacidad de los capitalistas para pagar sólo salarios de subsistencia a sus empleados, obteniendo de su trabajo un beneficio (o plusvalía), que era la diferencia entre los salarios pagados y los precios de venta de los bienes en los mercados. Aunque en el Manifiesto Comunista (1848) Marx y Engels pagaban un pequeño tributo a los logros materiales del capitalismo, estaban convencidos que estos logros eran transitorios y que las contradicciones inherentes al capitalismo y al proceso de lucha de clases terminarían por destruirlo, al igual que en el pasado había ocurrido con el extinto feudalismo medieval. A este respecto, los escritos de Marx se alejan de la tradición de la economía clásica inglesa, siguiendo la metafísica del filósofo alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel, el cual consideraba que la historia de la humanidad y de la filosofía era una progresión dialéctica: tesis, antítesis y síntesis. Por ejemplo, una tesis puede ser un conjunto de acuerdos económicos, como el feudalismo o el capitalismo. Su contrapuesto, o antítesis, sería, por ejemplo, el socialismo, como sistema contrario al capitalismo. La confrontación de la tesis y la antítesis daría paso a una evolución, que sería la síntesis, en este caso, el comunismo que permite combinar la tecnología capitalista con la propiedad pública de las fábricas y las granjas. A largo plazo, Marx creía que el sistema capitalista desaparecería debido a que su tendencia a acumular la riqueza en unas pocas manos provocaría crecientes crisis debidas al exceso de oferta y a un progresivo aumento del desempleo. Para Marx, la contradicción entre los adelantos tecnológicos, y el consiguiente aumento de la eficacia productiva y la reducción del poder adquisitivo que impediría adquirir las cantidades adicionales de productos, sería la causa del hundimiento del capitalismo. Según Marx, las crisis del capitalismo se reflejarían en un desplome de los beneficios,
una mayor conflictividad entre trabajadores y empresarios e importantes depresiones económicas. El resultado de esta lucha de clases culminaría en la revolución y en el avance hacia, en primer lugar, el socialismo, para al fin avanzar hacia la implantación gradual del comunismo. En una primera etapa todavía sería necesario tener un Estado que eliminara la resistencia de los capitalistas. Cada trabajador sería remunerado en función de su aportación a la sociedad. Cuando se implantara el comunismo, el Estado, cuyo objetivo principal consiste en oprimir a las clases sociales, desaparecería, y cada individuo percibiría, en ese porvenir utópico, en razón de sus necesidades. 2.5. ESCUELA NEOCLASICA La economía clásica partía del principio de escasez, como lo muestra la ley de rendimientos decrecientes y la doctrina malthusiana sobre la población. A partir de la década de 1870, los economistas neoclásicos como William Stanley Jevons en Gran Bretaña, Léon Walras en Francia, y Karl Menger en Austria, imprimieron un giro a la economía, abandonaron las limitaciones de la oferta para centrarse en la interpretación de las preferencias de los consumidores en términos psicológicos. Al fijarse en el estudio de la utilidad o satisfacción obtenida con la última unidad, o unidad marginal, consumida, los neoclásicos explicaban la formación de los precios, no en función de la cantidad de trabajo necesaria para producir los bienes, como en las teorías de Ricardo y de Marx, sino en función de la intensidad de la preferencia de los consumidores en obtener una unidad adicional de un determinado producto. El economista británico Alfred Marshall, en su obra maestra, Principios de Economía (1890), explicaba la demanda a partir del principio de utilidad marginal, y la oferta a partir del coste marginal (coste de producir la última unidad). En los mercados competitivos, las preferencias de los consumidores hacia los bienes más baratos y la de los productores hacia los más caros, se ajustarían para alcanzar un nivel de equilibrio. Ese precio de equilibrio sería aquel que hiciera coincidir la cantidad que los compradores quieren comprar con la que los productores desean vender. Este equilibrio también se alcanzaría en los mercados de dinero y de trabajo. En los mercados financieros, los tipos de interés equilibrarían la cantidad de dinero que desean prestar los ahorradores y la cantidad de dinero que desean pedir prestado los inversores. Los prestatarios quieren utilizar los préstamos que reciben para invertir en actividades que les permitan obtener beneficios superiores a los tipos de interés que tienen que pagar por los préstamos. Por su parte, los ahorradores cobran un precio a cambio de ceder su dinero y posponer la percepción de la utilidad que obtendrán al gastarlo. En el mercado de trabajo se alcanza asimismo un equilibrio. En los mercados de trabajo competitivos, los salarios pagados representan, por lo menos, el valor que el empresario otorga a la producción obtenida durante las horas trabajadas, que tiene que ser igual a la compensación que desea recibir el trabajador a cambio del cansancio y el tedio laboral. La doctrina neoclásica es, de forma implícita, conservadora. Los defensores de esta doctrina prefieren que operen los mercados competitivos a que haya una intervención pública. Al menos hasta la Gran Depresión de la década de 1930, se defendía que la mejor política era la que reflejaba el pensamiento de Adam Smith: bajos impuestos, ahorro en el gasto público y presupuestos equilibrados. A los neoclásicos no les preocupa la causa de la riqueza, explican que la desigual distribución de ésta y de los ingresos se debe en gran medida a los distintos grados de inteligencia, talento, energía y ambición de las personas. Por lo tanto, el éxito de cada individuo depende de sus características individuales, y no de que se beneficien de ventajas excepcionales o sean víctimas de una incapacidad especial. En las sociedades
capitalistas, la economía clásica es la doctrina predominante a la hora de explicar la formación de los precios y el origen de los ingresos. 2.6. ECONOMIA KEYSIANA John Maynard Keynes fue alumno de Alfred Marshall y defensor de la economía neoclásica hasta la década de 1930. La Gran Depresión sorprendió a economistas y políticos por igual. Los economistas siguieron defendiendo, a pesar de la experiencia contraria, que el tiempo y la naturaleza restaurarían el crecimiento económico si los gobiernos se abstenían de intervenir en el proceso económico. Por desgracia, los antiguos remedios no funcionaron. En Estados Unidos, la victoria en las elecciones presidenciales de Franklin D. Roosevelt (1932) sobre Herbert Hoover marcó el final político de las doctrinas del laissez-faire. Se necesitaban nuevas políticas y nuevas explicaciones, que fue lo que en ese momento proporcionó Keynes. En su ya citada Teoría general (1936), aparecía un axioma central que puede resumirse en dos grandes afirmaciones: (1) las teorías existentes sobre el desempleo no tenían ningún sentido; ni un nivel de precios elevado ni unos salarios altos podían explicar la persistente depresión económica y el desempleo generalizado; (2) por el contrario, se proponía una explicación alternativa a estos fenómenos que giraba en torno a lo que se denominaba demanda agregada, es decir, el gasto total de los consumidores, los inversores y las instituciones públicas. Cuando la demanda agregada es insuficiente, decía Keynes, las ventas disminuyen y se pierden puestos de trabajo; cuando la demanda agregada es alta y crece, la economía prospera. A partir de estas dos afirmaciones genéricas, surgió una poderosa teoría que permitía explicar el comportamiento económico. Esta interpretación constituye la base de la macroeconomía contemporánea. Puesto que la cantidad de bienes que puede adquirir un consumidor está limitada por los ingresos que éste percibe, los consumidores no pueden ser responsables de los altibajos del ciclo económico. Por lo tanto, las fuerzas motoras de la economía son los inversores (los empresarios) y los gobiernos. Durante una recesión, y también durante una depresión económica, hay que fomentar la inversión privada o, en su defecto, aumentar el gasto público. Si lo que se produce es una ligera contracción, hay que facilitar la concesión de créditos y reducir los tipos de interés (substrato fundamental de la política monetaria), para estimular la inversión privada y restablecer la demanda agregada, aumentándola de forma que se pueda alcanzar el pleno empleo. Si la contracción de la economía es grande, habrá que incurrir en déficit presupuestarios, invirtiendo en obras públicas o concediendo subvenciones a fondo perdido a los colectivos más perjudicados. 2.7. ECONOMIA ANALITICA Tanto la teoría neoclásica de los precios como la teoría keynesiana de los ingresos han sido desarrolladas de forma analítica por matemáticos, utilizando técnicas de cálculo, álgebra lineal y otras sofisticadas técnicas de análisis cuantitativo. En la especialidad denominada econometría se une la ciencia económica con la matemática y la estadística. Los económetras crean modelos que vinculan cientos, a veces miles de ecuaciones, para intentar explicar el comportamiento agregado de una economía. Los modelos econométricos son utilizados por empresas y gobiernos como herramientas de predicción, aunque su grado de precisión no es ni mayor ni menor que cualquier otra técnica de previsión del futuro. El análisis operativo y el análisis input-output son dos especialidades en las que cooperan los expertos en análisis económico y los matemáticos. El análisis operativo subraya la necesidad de plantear los problemas de una manera sistemática. Por lo general, se trata de coordinar los distintos departamentos y las diferentes operaciones que tienen lugar en el seno de una corporación que dirige varias fábricas, produciendo muchos bienes, por
lo que hay que utilizar las instalaciones de forma que se puedan minimizar los costes y maximizar la eficiencia. Para ello se acude a ingenieros, economistas, psicólogos, estadísticos y matemáticos. Según su propio creador, el economista estadounidense de origen ruso Wassily Leontief, las tablas input-output “describen el flujo de bienes y servicios entre todos los sectores industriales de una economía durante determinado periodo”. Aunque la construcción de esta tabla es muy compleja, este método ha revolucionado el pensamiento económico. Hoy está muy extendido como método de análisis, tanto en los países socialistas como en los capitalistas.
Taller No. 1
Favor realizar el taller y entregar hasta el 15 de mayo hasta las 11:59 p.m.
DEFINA:
1.- Economía
2.- Necesidad
3.- Bienes y Servicios
4.- Utilidad con relación a las necesidades y a los bienes y servicios
5.- Inversión
6.- Bienes de consumo
7.-Bienes de capital
8.- Bienes sustitutos
9.- Bienes complementarios
10.- El dinero